History of Rock Life

Una persona especial, me propuso en su día que hiciese un blog, a lo que yo le contesté que para hacer un blog había que saber escribir bien, como a ella le ocurre, y que como yo no soy de letras pues.... que no había blog. Pero ahí me dejó la semilla plantada..... germinando en mi cabeza hasta que me decidí y nació Rock Life. Un pequeño sitio con las cosas que me pasan por la cabeza y que lo mejor que tiene es la gente maravillosa que entra y se queda (o no se queda, pero entra). Gracias!! Sigo sin saber escribir bien, pero..... me da igual. Solo me queda dar las gracias a esa persona especial por animarme a escribir y esperar que no se me vaya la inspiración para seguir por aquí mucho tiempo.

lunes, 25 de marzo de 2013

Mirando atrás


Estoy sentado en mi sillón favorito, viendo como se cuela la luz del atardecer entre las cortinas. No tengo nada que hacer. Hoy no va a venir nadie. Los minutos se alargan interminablemente. El aburrimiento me atrapa. Las letras de los libros hace tiempo que se volvieron borrosas y la música se ha convertido en una larga nota de silencio.
Esto se acaba....

Echo la vista atrás y veo una vida de la que me siento orgulloso y me saca una sonrisa. Una familia maravillosa. Una mujer que me ha llenado de felicidad desde el momento en que la conocí. Unos hijos que han sabido abrirse paso en unos tiempos muy difíciles. Muchos viajes, alegrías, también tristezas, momentos en los que me gustaría regresar ahora mismo. 
Tengo todo el (poco) tiempo (que me queda) del mundo para recordar esos momentos y volver a disfrutarlos, uno tras otro... y en uno muy lejano apareces .

Antes de que todo comenzara te conocí y me enamoré de ti. No pudo ser y ahí terminó todo. En estos momentos pienso en ti, en que será de ti, si has sido feliz, donde vivirás, si todavía lo harás, si te acordarás de mi, como habrá sido tu vida....¿qué hubiera pasado si hubiese funcionado?
Si pudiera dar marcha atrás no cambiaría lo que he hecho pero si hubiese otra vida después de esta si que me gustaría que nos volviésemos a conocer, actuar de otra manera que te hiciese elegir quedarte junto a mi y llegar a un momento como en el que estoy hoy para mirar atrás y ver una vida llena de recuerdos junto a ti.

Y así pasan mis días de espera sentado en mi sillón favorito.....



Para Julián.



jueves, 17 de mayo de 2012

Testigo II (crossover)


Durante mi ausencia e inactividad bloguera me ha llegado desde el blog Siguiendo mi Camino algo que me ha hecho mucha ilusión y me ha gustado mucho; Una continuación a mi entrada Testigo desde un punto de vista diferente. Os invito a leerla y disfrutarla:


PD: Gracias Mi Camino!! :)

lunes, 5 de marzo de 2012

Testigo



La ciudad celebraba la entrada del verano en una noche atípica. La calle principal estaba atestada de gente, bebiendo, comiendo, bailando, riendo...
La niebla cubría las estrellas y solo dejaba entrever una enorme Luna llena. Algo raro a lo que nadie daba importancia. Yo tampoco.

Yo seguía en la  barra, bebiendo, como todas las noches.  Cuando acabó el baile de las chicas subí a la habitación y me tumbé en la cama  dejando que  la botella de whisky y el sueño embotaran mis sentidos.

Al cabo de un rato me despertó el cese de la música y un revuelo de murmullos. Me asomé a la ventana y vi a toda esa gente mirando hacia el extremo sur de la calle donde había una silueta. Se bajó del caballo y avanzó hacía la multitud. Al llegar a ellos, la luz le iluminó y su palidez extrema y sus ojos inyectados en sangre hicieron el murmullo más tétrico y un halo de pánico me recorrió el cuerpo al verlo.
El Sheriff y su ayudante se acercaron a él y le pidieron sus armas si quería quedarse en la fiesta. No contestó. El ayudante se acercó para quitarle los revólveres. El vaquero pálido le agarró del cuello con una mano y al momento yacía muerto en el suelo. El Sheriff  desenfundó y disparó a la silueta, pero las balas no le hicieron ningún daño. Se acercó a él y segundos después corrió la misma suerte que su ayudante.
Todo el mundo empezó a correr y gritar, algunos hombres sacaron sus armas y dispararon al vaquero. Las balas seguían sin surtir ningún efecto sobre él. Cuando llegó al centro de la calle se paró, miró a su alrededor  y soltó un grito estremecedor. Por los laterales de la calle empezaron a emerger coyotes de la misma palidez y con los mismos ojos rojos del extraño vaquero, se reunieron entorno a él y a un segundo grito empezaron a correr en todas las direcciones haciendo a su paso la mayor carnicería que hayan visto mis ojos. Mordían, desgarraban, mataban, tragaban sin parar mientras que el vaquero deambulando tranquilamente por la ciudad iba eligiendo a las más guapas jóvenes las cuales caían al suelo pálidas como si les hubiesen absorbido toda la sangre tras el abrazo del extraño hombre.

Cada vez había menos gritos y más silencio. Los coyotes seguían buscando dentro de las casas más carne con la que saciarse. El vaquero pálido paseaba por el medio de la calle sembrada de cadáveres satisfecho de lo que veía.
Yo seguía en mi habitación, presa del terror, inmovilizado y sin poder dejar de mirar, subyugado. Ya no se oía a nadie. Yo debía ser el único que quedaba con vida.  Los lobos subían por las escaleras hacia mi habitación. Golpeaban la puerta, ni me molesté en sacar mis revólveres, seguí asomado a la ventana,el vaquero detuvo su paseo justo delante de mi ventana, me miró, con sus ojos rojos y un hilo de sangre cayendo por la comisura de sus labios y esbozó su malévola sonrisa . En ese momento ocurrieron tres cosas a la vez, los coyotes derribaron la puerta, se oyó otro grito desgarrador y dentro de mi cabeza sonó una frase: 

Que todos sepan lo que ha pasado esta noche.

martes, 7 de febrero de 2012

Rock star circle



Me cuelgo la guitarra al hombro y la adrenalina se me dispara sabiendo que voy a salir al escenario ante miles de personas que abarrotan el estadio. Se encienden las luces y el público enloquece cuando empiezo a tocar los primeros acordes de la canción.
Entra la batería, el bajo, la voz.....todo va perfecto.
Llega el momento del solo y algo empieza a fallar. No me acuerdo de las notas. Miro a los miembros del grupo y me miran con cara de "no me jodas". El público se calla creando un silencio ensordecedor y un miedo terrible me invade. Lo intento una y otra vez pero no me sale nada, mis dedos no responden y mi cabeza se bloquea. Las luces cambian a tonos grises y en medio del escenario se abre un agujero hacía una oscuridad desconocida y profunda.
No dudo en tirarme y escapar de esa situación tan jodida. Caigo y caigo durante horas hasta que la oscuridad da paso a una luz cálida y hermosa como tu cara, que me encuentro a escasos centímetros y no puedo evitar besarla. Me sonríes y me abrazas. Empiezo a acariciar todo tu cuerpo y noto que te deslizas entre mis dedos como las blancas partículas se deslizan por un reloj de arena, sin poder hacer nada caes y desapareces entre las tablas de madera que componen el suelo. La angustia me invade y echo a correr por un pasillo interminable hasta que llego a una puerta con el letrero "EXIT" encendido.
Al otro lado hay un embarcadero con un velero a punto de partir. Subo y comienza el viaje a ninguna parte rodeado de agua infinita convirtiéndome en un punto insignificante y solitario que me hace estar a gusto. El sol frío empieza a calentar rápidamente al amanecer y el agua se evapora a tal velocidad que en pocos minutos estoy en mitad de un desolador desierto, con la única compañía de una bandada de buitres ansiosos de mi blanca y enrojecida carne. Empiezo a andar hacía mi nuevo y desconocido destino tarareando Use your Illusion.
La noche número mil de mi travesía despierto en una mullida cama en una habitación que me resulta familiar. Cuando me lavo la cara con el agua helada que sale del grifo me doy cuenta de que no es otro de mis sueños. Me asomo por la ventana y veo rascacielos saturados de neones. Salgo a la calle, me meto en el bar de la esquina a desayunar unas cuantas cervezas y jugar unas partidas de poker. Con el dinero que gano me compro un Mustang, una botella de whisky y una guitarra poniendo rumbo al sur por la autopista.
Paso por poblados indios y pueblos en los que recuerdo haber vivido hace mucho tiempo, cuando era vaquero, hasta que llego a una gran ciudad en la costa del Pacífico.
Al llegar me gasto los dólares que me quedan en vicios olvidados y cuando no veo más salida que retomar mi trabajo de cazarrecompensas o acabar con todo con una sobredosis de recuerdos, veo un anuncio que se busca guitarrista para un concierto en el norte. Llamo.
Días después, me cuelgo la guitarra al hombro y la adrenalina se me dispara sabiendo que voy a salir al escenario ante miles de personas..........

sábado, 21 de enero de 2012

Mensaje


Apareciste en mi vida sin avisar, como lo hacen esos espectaculares cometas que cruzan el cielo y te dejan con la boca abierta.

El destino cruzó nuestros caminos en un día perfecto de tormenta. Los rayos más poderosos que he sentido en mi vida me atravesaron y partieron los huesos cuando te miré a los ojos y me enseñaste tu sonrisa. 

Ya no había marcha atrás.
Me quedé hechizado en medio de aquella plaza. 

La tormenta descargó agua y todo se inundó llevándome flotando hacia una isla desierta donde mi único alimento era pensar en ti, sentado en la playa mirando el horizonte hasta que en un atardecer rojo vi aparecer en la orilla una botella con un mensaje dentro. 
 Era tuyo. 

Sin pensarlo me tiré al agua y comencé a nadar hacía ti con la única brújula de mi corazón.

Sorteando tiburones, adelantando galeones piratas, con los dedos arrugados...llegué a ti y me recibiste con tus brazos y tus besos que hicieron de mí el vaquero más feliz y afortunado del Universo.

Ahí empezó el sueño que estoy viviendo, lleno de ilusiones, sugus de piña, miradas, sueños, caricias, pikotas de cereza, deseo, tartas de chocolate, incendios....hasta un castillo con una torre muy alta, donde hay una ventana que te asomas, juegas a tu juego de miradas silenciosas y medias sonrisas, las cuales implosionan mi tripa.
Y mientras te espero, con mi Mustang, que decidas y bajes de tu torre de cristal e irnos a jugar con la Luna y las estrellas dejando paso a ese amanecer deseado.

No quiero que acabe nunca este sueño.
Quiero hacerte feliz todos los días y sacarte siempre una sonrisa cuando nuestros ojos se encuentran al despertar y subir a la montaña más alta para gritar con todas mis fuerzas lo que cada día tengo más claro...

¡¡¡¡¡TE QUIERO!!!!!

lunes, 12 de diciembre de 2011

Los tres cerditos


Me uno a la iniciativa de MEN  "...los cuentos ya no son lo que eran" en los que hay que versionar cuentos a nuestra manera. En esta ocasión ha tocado Los tres cerditos y aquí dejo mi versión:


Había una vez tres cerditos que vivían con el miedo en el cuerpo serrano, por culpa de un malvado lobo que al final..... bueno, empecemos desde el principio.

En una playa paradisiaca vivía cerdito número uno junto con su amada Peggy. Lo hacían en una vieja caravana, escuchando Bob Marley, fumando cachimbas de marihuana y dando rienda suelta a sus instintos de paz y amor todo el día. Una mañana escucharon el potente motor de una Harley llegar a la caravana. El motor les era familiar y al mirar quien era, vieron que se trataba del Lobo con su traje de cuero negro. Les pidió que salieran por las buenas o tendría que tirar abajo la caravana antes de comérselos. Los cerditos salieron por una ventana trasera y escaparon en el vespino rosa de Peggy mientras el Lobo destrozaba la caravana.

Huyeron hacia el cercano bosque, a la cabaña de madera a la orilla del lago de cerdito número dos. Un famoso guitarrista que cuando no estaba de gira, descansaba en esa cabaña, pescando y componiendo canciones. Acogió a la pareja y después de que le contaran lo ocurrido, cerró todas las puertas y ventanas confiado en que el Lobo no podría entrar a comérselos.
No tardaron en escuchar el motor de la Harley llegar a la cabaña. El Lobo les gritó que salieran por la buenas y los cerditos se rieron. Así que el Lobo cogió un lanzallamas que llevaba en la moto y empezó a quemar la puerta. Los cerditos ya no se reían. Salieron por la puerta de atrás y corriendo subieron al Mustang de cerdito numero dos y derrapando a toda velocidad, huyeron por el camino que atraviesa el bosque mientras escuchaban el grito de rabia del Lobo al perder otra vez su comida.

Llegaron al atardecer a las afueras del bosque, a La Ubre Enroscada, un bar de carretera en un cruce de caminos, propiedad de cerdito número tres. Éste se alegro de verlos y les puso algo de beber mientras le contaban lo ocurrido con el Lobo, y lejos de asustarse se le encendieron los ojos y sonrió a sus amigos. Les recordó que esa noche era de luna llena y que invitarían a su "amigo" a una cena especial.

El Lobo llegó a las doce menos cuarto justo cuando los últimos clientes se iban. Entró y allí estaban los tres cerditos sumisos y apetitosos. Cerdito número tres le propuso invitarle a una cerveza antes de que les comiera, y el Lobo aceptó. Mientras se bebía su cerveza y sorteaba quien seria el primero de los tres en llevarse a la tripa dieron las doce en el reloj a la vez que a los cerditos les crecían los colmillos y sus ojos enrojecían.
Los tres cerditos se abalanzaron sobre el Lobo bloqueado por la sorpresa y el miedo y se lo comieron.

Y así los tres cerditos vivieron en paz y fueron felices para siempre. Colorín, colorado, este cuento se ha acabado.


FIN

sábado, 3 de diciembre de 2011

Piso 11


Entro al ascensor y pulso el botón del piso 11 mientras se cierran las puertas y empiezo a subir, primero a la velocidad que sube un globo de helio con la cara de Mickey Mouse, y luego a la de un cohete hacia planetas lejanos pasando por galaxias infinitas donde nos encontramos tú y yo y nos perdemos entre estrellas estrelladas, tanto como los huevos con patatas y jamón  que comemos viendo el ocaso en una playa del Mediterráneo, en esa mesa selecta con mantel de lino y cubiertos hechos de la misma plata que las balas que pongo en mi revolver cuando voy al este de Europa a cazar vampiros y seducir vampiresas que se convierten en ceniza tumbadas en mi cama cuando abro las cortinas por la mañana y entran los rayos de sol, afilados y fríos como el iceberg que partió en dos al Titanic llevándolo al fondo del mar donde las estrellas son de colores y cabalgan en caballos rojos, del mismo tono que mi corazón palpitante en un duelo, justo antes de apretar el gatillo metálico y suave como la piel de tus pechos cuando los acaricio para luego fusionarnos mágicamente en esa noche de niebla sobre la nieve iluminada por la Luna, llena, tanto como mi cabeza de pájaros que migran hacia el calor del fuego escupido por esa bestia que llaman dragón, que protege su tesoro lleno de oro y deseos, de los que algunos se cumplen y otros no, como el mio de conquistar la Alhambra y conocer a su Reina de corona negra, piel blanca y labios rojos, tan dulce como una gran tarta de nata y fresas silvestres, del bosque, donde el último mono intenta subir a la copa del árbol mas alto, o el bosque de Sherwood donde se esconde Robin del Sheriff de Nothingham, nada que ver con el Sheriff Wyatt Earp con su bigote, su mala hostia y su eterno abrigo largo como las noches de invierno esquimal, que con sus pingüinos, sus iglús y sus osos polares forman un paisaje tan gélido como los cubitos de hielo que bucean en el vaso de whisky que me bebo mientras leo en el porche de mi cabaña del bosque al atardecer abrazando y envolviéndome en las letras que igual me llevan a luchar con gladiadores a Roma, a disparar en la batalla de Stalingrado, a recorrer la Ruta 66 en  un Mustang, que a vivir la más intensa historia de amor, tan perfecta e imposible como agarrar un relámpago con mis manos y freír un filete de ternera con especias acompañado de un buen tinto a la luz de las velas con aroma de lavanda, el mismo que huelo cuando subo a la cima más alta de la montaña a intentar saltar las nubes mientras se ríen de mí las águilas, grandes y majestuosas como las pirámides de Egipto, donde en la arena que las rodean se esconden escorpiones venenosos que se pelean entre ellos como lo hicieron Ali y Foreman en el combate el siglo, jaleados por miles de personas igual que jaleamos a los Rolling cada vez que vienen a mi ciudad, salvaje, ruidosa, odiada, amada, caótica... que nunca duerme como si se hubiese tomado litros y litros de café, con leche a la que yo echo colacao en una taza y meto en el microondas un minuto hasta que suena el mismo ¡Ping! que suena en el ascensor y avisa de que he llegado al piso 11.

jueves, 1 de diciembre de 2011

La ganadora es........


Ayer se acabó el plazo de apuntarse y sin tardar más hoy hago el sorteo. Meto los nombres de todas en la caja, la muevo, meto la mano y la ganadora de la 11ª edición es........





¡Enhorabuena Mi Camino!  Cuando quieras me envias a gybby46@gmail.com una dirección donde pueda mandarte el libro, con mi dedicatoria y mi deseo de que te guste! :)

¡¡Gracias a todas por participar!!

¡Besos!

viernes, 18 de noviembre de 2011

Habitación

Tumbado encima de la cama deshecha desde hace días, sin camisa, con los vaqueros y las botas puestas, con algún litro de whisky mezclado con mi sangre recorriendo mis venas, miro el ventilador del techo, chirriante y monótono. El calor es axfisiante, igual que me asfixian los pensamientos que fluyen por mi cabeza.

Los rayos del sol entran por la ventana iluminando mi pecho desnudo donde tantas veces has puesto la cabeza para que te acaricie. Miro las manchas de humedad en el techo y veo las formas tan imposibles que veían nuestros ojos enamorados mientras abrazados, fumábamos después de follar y saciar nuestros instintos primarios, secundarios, terciarios.....
El papel descolorido de la pared coge a estas horas el tono de tu piel, suave, moreno, con el que te confundiría si no fuera por tu negra melena, tus pezones oscuros, tus labios rojos y tus ojos verdes, llenos de pasión y vida. Esos ojos que tantas veces me han dejado sin palabras, que  miraría hasta la eternidad sin pestañear, sin alimentarme, sin morir, porque me dan la vida.

La vieja radio analógica ocupa gran parte de la mesilla, siempre puesta en tu dial favoríto, esa emisora de la que salen acordes imposibles, melodías apasionantes, ritmos mágicos y voces increíbles que hacen una banda sonora perfecta a nuestros días y noches llenas de pasión y sexo.
En el suelo de baldosas blancas y negras, como el tablero de un ajedrez, veo tus pisadas, tu cuerpo contonearse desnudo mientras vas al baño y mueves tu precioso culo para mí, volviendo tu cabeza y mirándome pícara para que devuelva una sonrisa de deseo, que siempre te doy y te encanta.

El ruido de la nevera en la cocina, que cada vez que se para o arranca lo hace ruidosamente moviendo las botellas y platos que tiene dentro. Quieres cambiarla, pero en el fondo nos gusta su traqueteo y no lo haremos.
Su ruido se mezcla con las casi continuas voces de la vecina de enfrente a sus hijos rebeldes, con sus insultos imposibles de decir a un hijo y que nos hacen partirnos de risa. La mujer del cielo ganado, la llamamos.
Miro mas arriba, casi detrás de mi y veo encima de mi cabeza el crucifijo de madera. Nunca me han gustado esas cosas, pero tú lo pusiste y no me pude negar.
Tampoco me gusta la foto de tu madre en tu mesilla. Cada vez que te hago el amor, me siento observado, y cuando la voy a poner boca abajo me dices que no, que te da morbo. Eres la hostia.

Nuestra cama. Jamás he estado en una más cómoda. El colchón tiene nuestra forma, de mirarnos frente a frente, con nuestras piernas entrelazadas y nuestras caricias marcadas. El sonido de sus muelles al movernos ritmicamente por las noches.....y por el día. La almohada que guarda todos los secretos que nos susurramos al oído, en voz baja.
Miro el armario de madera oscura. ¿Quién sabe los años que puede tener? Apostamos, ¿50, 60, 100? Lleno de tus vestidos, pantalones, camisetas, el cajón de tus bragas....... Todo parece lleno, pero nunca ha estado tan vacío. Como la habitación, todo lo que antes me parecía lleno, ahora me parece.....¡ni me parece!, todo ha desaparecido. Incluso yo. El hueco que has dejado es demasiado grande.

Cuando noté que te fuiste, corrí a buscarte. Subí a mi Gran Torino aparcado en la puerta y te busqué. Lejos. Muy lejos.  Hasta que se acabó la gasolina.  Donde te has ido, no llega ningún coche.
Solo me queda esperar para volver a verte. Porque solo deseo eso, volver a verte.
Esperaré aqui tumbado, en nuestra habitación, donde tanto tiempo hemos estado juntos, con una botella de whisky, un paquete de tabaco, escuchando tu música en la radio, las broncas de la vecina y el ruido de las botellas de leche cortada en la nevera.
Y viendo como da vueltas el chirriante ventilador pienso que ya queda menos, mi amor.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Guerra

Está anocheciendo en un día nublado y plomizo. Entro en una granja, al parecer abandonada. Buscando un sitio para dormir. Abro la puerta de una habitación. Una sombra se mueve bruscamente y sin pensar, disparo. Los gritos que vienen a continuación me estremecen tanto que aprieto otra vez el gatillo,  para dar paso al silencio.


Me vuelvo a despertar sobresaltado otra vez más con ese recuerdo. La imagen de las dos balas dentro de ese pequeño cuerpo que velaba el de sus padres, muertos días atrás, me atormenta. Mi vida se fue con la de ese niño en aquel momento. He matado a muchos enemigos de formas distintas por salvar mi vida, pero ésto es diferente, ha podido conmigo. No puedo perdonarme y solo deseo no tardar mucho en reunirme con él.
Sin poderme volver a dormir, busco posición en la tierra dura y congelada de la trinchera. En la que llevo más de un mes, sin ducharme, sin cambiarme de ropa, pasando el frío mas terrible que pudiera imaginar jamás, sin dormir mas de una hora seguida, viendo la cara del chico continuamente en mi cabeza y perdiendo cada vez mas la cordura.
Mientras amanece, aparece delante de mi el río que custodiamos para que no pase el enemigo, entre la bruma pienso en mi novia, mi familia, mis amigos, mi trabajo.... Los recuerdos son cada vez mas borrosos, no sé si están vivos y si lo están, cómo están. Me angustia el hecho de que cada vez esa pregunta me sea mas indiferente. Esta maldita guerra me ha matado, desde el momento en que pusieron en mis manos este maldito fusil.

Mi compañero de trinchera se despierta con el alba. Todo parece tranquilo, como siempre. Se pone de pie y se estira cuando un sonido seco y metálico le hace sentarse bruscamente. Sin vida. Con un tiro que ha atravesado su casco llegando hasta sus sesos. No me da tiempo a sentir pena por él. Empieza a caer una lluvia de balas y granadas que me saca de mi letargo. Me asomo por el borde de la trinchera y veo a cientos de enemigos que han cruzado el río y otros tantos que lo están haciendo. Empiezo a disparar contra ellos, sin apuntar, solo disparo hacia el frente. La sinfonía de la muerte ha empezado a sonar, tiros, explosiones, gritos de dolor, las llamadas desesperadas a los sanitarios que no dan abasto a cortar hemorragias, el silbido de las balas y su sonido macabro al entrar en la carne y romper los huesos.... mi corazón bombea al máximo. Disparo un cargador, me agacho a cambiarlo y vuelvo a levantarme a descargarlo. Una y otra vez. Un ejercicio mecánico que me dijeron que no podía fallar. Pero falla. La última vez que me asomo  por el borde de la trinchera me encuentro delante un uniforme enemigo que parece el de un gigante. La persona que hay dentro me apunta con una pistola y sus ojos inyectados en sangre se encuentran con los mios dilatados por el miedo. Aunque esa sensación se convierte en alivio al saber que ha llegado el final. Con una mueca parecida a una sonrisa escucho el disparo que sale directo hacia mi pecho.........despertándome bruscamente, como cada noche desde que recibí esa maldita carta que me obliga a reclutarme e ir a la guerra en unos días.

domingo, 6 de noviembre de 2011

11ª EDICIÓN PROYECTO LECTURA ENCADENADA

¡He ganado! Después de participar en cinco ediciones me ha tocado el libro en la edición que ha organizado  Pedroj 
Así que ahora me toca organizarlo a mi. Os animo a que participéis, ya que es una manera de conocer mas blogs y la oportunidad de ganar un libro, y no un libro cualquiera.....uno con dedicatoria de mi puño y letra! jajaja No lo dudéis!
No hay que escribir nada, solamente apuntarse, ser seguidor mío y poner un enlace del sorteo en vuestro blog! y tener suerte para llevaros el libro! :)
He puesto de plazo hasta final de este mes! Suerte! a todos!
11ª EDICIÓN PROYECTO LECTURA ENCADENADA
¿QUÉ ES?
Para quién todavía no haya participado, debe saber que este proyecto está orientado principalmente a fomentar la lectura, pero también es una buena forma de conocer más blogs y más gente.
Yo, como ganador de la edición anterior, regalaré a quien le toque en esta ocasión un libro de mi elección. A su vez, el ganador de mi libro debe organizar otro sorteo similar para regalar otro y así sucesivamente.
BASES DEL CONCURSO:
Los participantes deberán ser seguidores de mi blog. Aclaro: seguidores a través de Blogger, que es fácilmente controlable. No son validos validos los seguimientos privados por RSS. El objetivo es seguirnos todos/as los/las que participen en este proyecto.
Quienes quieran participar deben dejar un comentario en esta entrada indicando que desean hacerlo y, en la medida de lo posible, un enlace a su blog para poder comprobar la condición número 3 más fácilmente.
Es necesario que los participantes hagan una referencia a este proyecto en su blog. No hace falta que sea en una entrada. Bastará una simple referencia, un enlace, un banner o lo que sea. Esto sirve para que la iniciativa llegue al mayor número de gente posible.
El sorteo se hará al azar mediante sortea2.
El/la ganador/a del sorteo recibirá como premio un libro dedicado y seleccionado por el organizador (yo) en la dirección que me facilite una vez contacte con él/ella.
El ganador/a deberá comprometerse a efectuar nuevamente el sorteo en su blog y regalar un libro al nuevo ganador/a, que también deberá continuar la cadena.
Los libros deberán ser preferiblemente no nuevos, por el valor sentimental que tienen y por el hecho de poder dar más uso a cada ejemplar. Pero si es nuevo, tampoco pasa nada. ¿no? A mi personalmente me cuesta desprenderme de mis libros…
Si vuestro blog es privado y queréis participar. No hay problema, pero deberíais dejarme acceso para comprobar que seguís las normas.
Si no tenéis blog, podéis participar en el concurso pero deberéis seleccionar un blog (de los que seáis seguidor) a quién le regalaréis (directamente) un libro para que él pueda continuar con la cadena publicando de nuevo el sorteo en su blog. Hay de plazo para apuntarse hasta el 30 de  noviembre (incluido).
Poco después, haré el sorteo y publicaré el resultado en mi blog.
Hasta la fecha, estos han sido los organizadores del Proyecto lectura encadenada:
  1. Deman
  2. Naray
  3. InnerGirl
  4. Audrey
  5. Inés
  6. Verónica
  7. B.art
  8. Mar
  9. Guti
  10. Pedrojescritor
  11. Gybby

jueves, 3 de noviembre de 2011

November rain

Ha empezado noviembre y lluvioso. Por eso esta canción viene al pelo. Es una de mis canciones favoritas de uno de los mejores grupos de rock que ha habido nunca, por su música, por su imagen, por sus apoteósicos conciertos.... la última Gran Banda de Rock que ha habido y que será difícil que alguien los supere:

Guns and Roses


 

Que lástima que su guerra de egos nos privaran de seguir disfrutando de ellos. Por suerte la música es eterna y siempre nos quedaran sus discos y vídeos.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Olor a gasolina


Está lloviendo, huele intensamente a gasolina mientras llenan el deposito de mi Mustang, veo como chorrean las gotas de agua por el parabrisas, igual que me han recorrido por la frente en alguna partida de poker o en algún duelo en mis comienzos, cuando todavía me ponía nervioso el hecho de que acabara con mi vida alguna bala más rápida que la mía, tan rápida como la moto numero 58 de Sic, al que le quitó la suya en un segundo con esa fatal caída, tan alta como un oasis flotante, al que solo van los más grandes, que recorre los cielos y del que cae una cascada eterna que al tocar tierra se convierte en un gran río por el que navegan piratas de parche en el ojo y pata de palo en galeones con bandera negra y llenos de cofres con tesoros que ocultan enterrándolos en la playa antes de que el río se fusione con el mar, de la misma fantástica manera que se fusionan el azul y el amarillo para salpicar todo de color verde, el de la esperanza, el de mi amiga, el de los duendes y el de la lechuga, el de las esmeraldas y el de los dolares, el del campo y el de esos ojos tan bonitos que hacían juego con su ropa interior, que me enseñó en su habitación después de un concierto de Whitesnake con la voz de Coverdale todavía sonando en mis oídos, los mismos que ahora escuchan los cantos de los buitres hambrientos por encima de mi sombrero mientras cruzo con mi caballo la meseta de Missouri huyendo de la policía que con sus trajes de cuero negro y sus Camaro de ocho cilindros intentan darme caza, y todo por acabar con dos indios que intentaron robar mi recompensa y dejarlos tirados en la acera, parecida a las que encontré por las calles de San Francisco, que me llevaron hasta el puerto donde cogí un barco con destino al viejo mundo, donde los dolares no valen nada,  los vaqueros chupan palillos en vez de mascar tabaco y en vez de montar a caballo y beber whisky van en Land Rovers y toman cervezas acompañadas de unas tapas, como las de las alcantarillas de las que sale humo gris, igual que el que escupe el escape del Ford GT con el que gané las 500 millas de Indianapolis, (el mismo día que Patt Garret acabó con Billy el niño), con una media de 190 millas por hora (H) del día D, de dedo, acusador y que se mete en el bote de leche condensada para saborear ese dulzor rico como el de un terrón de azúcar al deshacerse en la boca, del metro, cuando voy al centro, de la diana, como una flecha de dirección obligatoria hacia el infinito, donde el viento da la vuelta y donde los mares suben al cielo y se desbordan hacía la tierra, y donde el sonido de una llave contra el cristal me devuelve a la realidad. Arranco y sigo con mi viaje, dejando atrás el olor a gasolina bajo la lluvia salada.

lunes, 17 de octubre de 2011

As de corazones


Hago girar el rodillo contra el pedernal hasta que salta la chispa que al contacto con el metano y el oxígeno despierta al fuego, amarillo y azul. Enciendo otro pitillo. Aspiro su humo venenoso, que me llega a los pulmones y la nicotina se mezcla en mi sangre hasta que llega a golpearme el cerebro y calma mis nervios. Me hace falta.

Delante de mi tengo una carta desconocida boca abajo, tan abajo como el sótano en el que me encuentro jugando una partida de cartas clandestina, y nada agradable.
Empezamos diez, solo quedamos dos. Un traficante de armas ruso y yo; un gilipollas que debe cinco millones de dolares a un colombiano capaz de cortarme la cabeza para decorar su salón si no se los devuelvo en dos días. También debo el millón de dolares de inscripción para la partida y que el cabrón judío que me lo ha prestado, lo ha hecho a cambio de verme de rodillas suplicándole y de devolverle otros cuatro millones más de intereses. Y mi pescuezo si no gano la partida.
-Debo diez millones de dolares; el premio de la partida.
-Me estoy jugando mi vida en esa carta que tengo delante boca abajo.
No hay marcha atrás, me lo he jugado todo y el ruso ha aceptado.

As de picas
As de diamantes
As de tréboles

Con un inútil siete de picas, es mi jugada. Suficiente para machacar a un pardillo, pero no al cabronazo que tengo delante. Todo depende de esa maldita o bendita carta que me queda levantar.

Todo se jodió el día que mi avaricia pudo con mi sentido común. Mi nivel de vida era cojonudo. Con mis trapicheos había hecho una pequeña fortuna que me hubiera permitido vivir toda la vida sin apreturas. ¿Para que coño necesitaba invertir todo mi dinero en ese puto barco lleno de cocaína? ¡joder! era una operación fácil..... ¡¡y una mierda!! Seguro que fue esa puta la que dio el chivatazo.
Qué mas da. Saber quien fue y lamentarme no me va a sacar de este agujero.

Miro al frente y veo al jodido ruso con una sonrisa que enseña sus dientes amarillos. Lleva jugada el cabrón. Gotas de sudor frío me empiezan a resbalar por la frente. Toda la gentuza que está alrededor de la mesa se empieza a impacientar y empieza un murmullo incómodo. El crupier me pide que recoja la carta.
Bebo el whisky que queda en mi vaso de un trago. Lentamente alargo mi brazo derecho hacia ella. Elijo el derecho por esa mierda de la suerte. La cojo, me la acerco y con el corazón a punto de estallarme, la miro...

¡¡Un corazón!!

Un corazón solitario tan grande como la luna.
Me dejo caer en la silla a la vez que tiro las cartas al tapete.
Miro al ruso y veo como la sangre de su cara huye lejos de allí mientras enseña su escalera de color y mira bizqueando mi poker de ases.
Se levanta sin darme la mano. Ha perdido. He ganado. Siempre he tenido suerte en el juego. Uffff pero esta vez las he pasado putas. Me jugaba demasiado.
No tengo un centavo. Los diez millones de dolares que acabo de ganar, son mitad para un judío y mitad para un colombiano. Hay que joderse.
Pero estoy vivo.
Y me alegro

sábado, 8 de octubre de 2011

Flor de desierto

Vivía solo, en el desierto en una casa con un jardín seco, lleno de arena estéril, hasta que apareciste y lo llenaste de semillas de las que increíblemente crecieron las plantas más bonitas que haya visto nunca...
Venías todos los días a visitarme, llenando mi casa de ilusiones y disfrutando juntos de las vistas de ese maravilloso jardín que regabas para mí.... hasta que te pedí que te quedaras conmigo para siempre. Pero no quisiste y te fuiste dejando que el jardín se secase poco a poco, y con él mis ilusiones y mi vida también se secaban.... y otra vez me quedé solo.

Al cabo de unos días todo el jardín era una masa gris y tétrica, tan seca que el viento nocturno se empezaba a llevar muy lejos... al igual que mi alma que cada vez estaba más lejos de mí.
Cuando apenas quedaba nada y asomaba la arena de nuevo, apareció algo que me fascinó....era una flor amarilla, que no solo había sobrevivido, si no que estaba creciendo!!! y creció y creció y yo me aferraba a ella como un naufrago a un trozo de madera en medio del mar.


Llegó a convertirse en un árbol, maravillosamente grande y lleno de esas flores amarillas que el viento mecía y llevaba su polen lejos y cerca haciendo crecer más plantas iguales en jardines de gente que ni siquiera sabía que estaban ahí. Siempre habían estado pero no podía verlos, ni ellos a mí.
Empezamos a visitarnos y con cada visita crecía en nuestros jardines una planta nueva, y al cabo de un tiempo nuestros jardines estaban tan repletos de belleza que era casi imposible poder caminar entre ellos. Mi corazón volvía a latir con fuerza y mis ilusiones se renovaron dando paso a sueños inimaginables.
El desierto desapareció y se convirtió en una jungla de colores en la que me encanta vivir y que disfruto cada día más.

No te voy a decir que me alegre de que te fueses de mi lado, porque me hubiese encantado de que te quedases, pero no puedo dejar de agradecerte que dejases esa semilla en mi jardín que está dando sentido a mi vida. GRACIAS.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Autopista


Desperté con el corazón frío. Con la necesidad de escapar, sé que la única manera de llegar es cogiendo esa maldita autopista....y lo haré. Será rápido y se acabarán todas mis penas. Llené el depósito y arranqué mi Mustang negro en dirección a la montaña de humo negro y rojo que separa la realidad de lo desconocido. Hacia el fuego milenario y calor axfisiante, como la atmósfera del tugurio lleno de humo, partidas de cartas, peleas y olor a sexo y alcohol barato donde suelo ir a emborracharme cuando las cosas no me van bien, o sea, siempre. Y siempre, después de visitar ese antro acabo en el mismo motel de carretera, en la misma habitación 113, en la que el único mobiliario existente es un grifo metálico en una de las cuatro paredes y que abro en cuanto llego, llenando rápidamente la habitación de un agua oscura azul marina, que me roba el oxigeno hasta regalarme una inconsciencia que me lleva a visitar las mentes de personas desconocidas, llenas de ilusiones, amores, felicidades y sueños que no hacen más que amplificar el tormento de mi mente retorcida, algo más retorcida que el camino que serpentea con mas de mil y una curvas hasta llegar a lo más alto de la única montaña que tiene contacto con la luna llena y roja una sola noche cada muchas mil, adivino esa noche y aprovecho para dar un salto y acomodarme en esa luna a leer infinitos libros que me sacan de mi realidad, bajo su luz bermellona, parecida al color de la sangre joven y burbujeante que anhelo tener en mis venas más pronto que tarde, como esas tardes crepusculares en las que me gusta pasear por el desierto pedregoso salpicado de cáctus de mas de dos metros, sorteando nidos de serpientes de cascabel, y que bajo la última luz dorada del ocaso me saqué una piedra de mi bota que llevaba un tiempo jodiéndome, y la tiré a tomar por culo, lejos, y con ella ese dolor, silencioso, que no merezco. Se hizo de noche, con la misma oscuridad que envuelven ultimamente mis letras deseosas de cambiar y ser alegres y por eso os digo; lo siento, lo siento, lo siento, lo siento....las mismas palabras que me devuelve el eco del desfiladero en el que hago la última parada para mear antes de llegar a mi destino, cuando acabo y con una combinación maestra entre el pedal del embrague y el acelerador, saco la máxima potencia y velocidad al viejo Mustang, también aprovechando el rebufo de las almas vacías que empiezan a aparecer por el lugar. Voy a toda velocidad, el aire entra por las ventanillas abiertas arremolinandose en el interior, mezclándose con los acordes de AC/DC y el rugido del motor de ocho cilindros, inflando mi camisa de cuadros desabrochada hasta el pecho mientras aparecen nubarrones negros, gritando truenos y escupiendo relámpagos que crean incendios cada vez más grandes entre los que veo la entrada. Una enorme puerta doble de hierro salpicada de oxido, está cerrada pero la estela de polvo que voy dejando tras de mí debería avisar de mi llegada. El fin está cerca, no pienso en nada, ni en lo bueno ni en lo malo que he vivido, solo quiero llegar para empezar de cero, pero la puerta no se abre. No pienso parar, no, el pedal a fondo, no pienso parar, no se abre, no pienso parar, ¿porqué no se abre?, no pienso parar, no, no, no, no  ........... ................................................................................................. ............................................................................................................................................................................................ ............................................................................................................................................................................................ 
Silencio. Oscuridad. Abro los ojos y me veo sentado en mi váter con los calzoncillos por los tobillos. ¿He soñado todo esto mientras cagaba? En la pared de azulejos había dos palabras escritas con sangre y caligrafía diabólica: Todavía no.

martes, 20 de septiembre de 2011

viernes, 16 de septiembre de 2011

70/30

La banda de los Samick eran el terror en toda la zona de Riogrande. Cobraban impuestos a todos los comerciantes de ganado y a todo aquel de quien pudieran sacar dinero y mataban al que no se lo diera. Los Sheriffs que osaban plantarles cara también morían y ya ninguno se atrevía a decirles nada. Así  los comerciantes más poderosos y los menos también, reunieron dinero para dar una recompensa a quien mate a la banda.

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-Son 15 en total. 50.000$ por todos, siempre y cuando mueran los hermanos Samick. Suficiente para que vivan bien hasta tus nietos. Pero no podrás hacerlo solo....Ayer vino a informarse aquella mujer, La Mamba. Yo que tú, hablaría con ella y llegaría a un acuerdo. Es buena.....
-¿La Mamba? Si, he oído hablar de ella...... Bien, pronto tendrás noticias!



Me acerqué a ella. Era una leyenda. Una mujer temida y admirada en todo el oeste, y allí estaba yo con la oportunidad de trabajar junto a ella. Me senté en su solitaria mesa y me presenté. Sorprendentemente había oído hablar de mi y estaba dispuesta a que trabajásemos juntos. Solo con una condición; el reparto sería de 70/30.
En otras circunstancias no habría aceptado, pero la oportunidad de trabajar al lado de La Mamba me atraía mucho, y la suma que me llevaría no era nada mala. Así que acepté y lo celebramos bebiendo ron y whisky.
Al final de la noche intenté que entrara en mi habitación pero no quiso. Me jodió, aunque estaba tan borracho que posiblemente no se me hubiera puesto ni dura.
Al día siguiente fuimos a decirle a Sam Hendrik, el representante de los que habían puesto la pasta, que aceptábamos el trabajo.Y nos fuimos a por la banda de los Samick.

Había buen rollo entre nosotros. Hablábamos y reímos todo el camino. Se hizo de noche y acampamos. La conversación giró hacia temas más personales y sus preguntas hacia mi me hicieron pensar que se estaba empezando a interesar en mi, al igual que yo en ella.

A la mañana siguiente mientras nos acercábamos al rancho la fui contando mis planes de lo que iba a hacer con el dinero; Ir a Méjico a vivir la vida una temporada, y que ella entraba en mis planes. Ella no dijo ni sí ni no, pero sonreía, lo que me daba esperanzas.
Por la tarde, dejamos a los caballos escondidos y llegamos al rancho de los Samick.

Esperamos escondidos detrás de una carreta enfrente de la casa a que atardeciera y entraran todos a cenar. Cuando eso pasó me acerqué con un cartucho de dinamita encendido que lancé por la ventana hacia el interior. Volví detrás de la carreta mientras explotaba la dinamita y salían todos por la puerta y las ventanas. La Mamba salió de detrás de la carreta y se puso a disparar en una escena apocalíptica entre humo, fuego, sangre, balas y muerte justo delante de la casa. Yo flipaba viéndola desde detrás de la carreta hasta que el ruido de disparos se acabó.

Volviendo a por la recompensa no paraba de reconocerla mi admiración. Era increíble lo que la había visto hacer y estaba eufórico. Pero ella estaba indiferente y no hablaba mucho.
Cogimos el dinero, cada uno su parte. Cuando salimos de la ciudad  y me dijo:

-Me voy.

Se me cayó el mundo a los pies cuando la escuché decir eso. La seguí y la intenté convencer para irnos juntos una temporada a Méjico, a disfrutar del dinero los dos. La dije que lo pasaríamos bien, que me gustaba y no quería perderla.....

Se paró. Nos bajamos de los caballos y me miró a los ojos.
Vi un movimiento rápido de su brazo derecho y escuché el ruido característico de un revolver magnum.
Me miré la camisa y vi  una gran mancha de sangre en mi pecho. Las piernas me fallaron y caí al suelo de rodillas mientras la veía como montaba en su caballo y se alejaba.
Un gran dolor de fuego se apoderaba de mi corazón roto por esa bala.  Vi como miraba hacia atrás, con pena en sus ojos, antes de que la oscuridad se apoderara de mí para siempre.

domingo, 11 de septiembre de 2011

American experience


Ayer hizo diez años de la primera vez que volaba en avión. También era la primera vez que salía de España, y lo hice a lo grande; Madrid-MilánMilán-San Francisco.
Más de 10.000 km y unas 16 horas después, aterricé en los States. Lo primero que hice al pisar suelo americano fue cagar, lo segundo fumarme un cigarro con tanta ansia que me dio un bajón de tensión y casi me desmayo,  y lo tercero abrazar a mi amiga V. a la que había ido a ver. Y ahí empezaron unas vacaciones de flipar!

Golden Gate
El primer día a parte de deshacer la maleta y dar un paseo por la Market street con sus alcantarillas humeantes, no hice mas...
Al día siguiente, sobre las 7 y pico de la mañana sonó el teléfono. Era para que pusiéramos la tele porque estaban bombardeando¿? Nueva York!! ¿Ein?
Nos levantamos los cuatro que estábamos en la casa y fuimos al salón. Al poner la tele vimos como uno de los aviones atravesaba una de las torres. O_O Entre mi jet-lag, el agilipollamiento de estar recién levantado y lo que veían mis ojos, no era capaz de articular otra palabra que no fuera ¡¡joder!!
ticket tranvía
Cuando empezamos a asimilar que no era ningún trailer de alguna película de Spielberg, empezamos a acojonarnos ante los avisos de que no saliéramos de casa porque había más aviones desaparecidos e iban con destino a San Francisco y Los Angeles. Ante esto, la desinformación, la confusión, el caos......que no hubiese un alma por la calle, solo coches de policía de un lado para otro con las sirenas a tope.... Solo me quedaba pensar;

-¡¡¡Que coño hago yo aquí, con lo a gusto que estaba en mi casa!!!

Estuvimos toda la mañana pegados a la tele hasta que ya a las tres o las cuatro fuimos a comer ya con menos miedo de que nos cayese un avión encima.
En la calle solamente estábamos los turistas, dimos una vuelta por ahí, montamos en el tranvía típico de SF e intentamos hacer lo normal dentro de todo el revuelo montado.

Los días siguientes estuvieron llenos de acontecimientos derivados de los atentados. Manifestaciones a favor de aniquilar el país enemigo, palizas a todo árabe que se atreviera a salir a la calle, quema de comercios musulmanes, quemas multitudinarias del corán, actos patrióticos llenos de banderas yankis en los que el himno americano reventaba timpanos..... pfff solo participamos en una manifestación que pedía la paz, sin matar a nadie ni arrasar ningún país y para que no se volviese a repetir algo así.
Vamos, que estaba el gallinero revuelto, pero bien revuelto....
Entrevista con el Vampiro

Los aeropuertos internacionales se tiraron unos diez días cerrados. Por suerte yo fui dieciséis. Si llego a ir menos me veo yendo a la embajada a mendigar comida! >.<
Pero bueno, yo había ido allí a hacer turismo, y eso empecé a hacer, fuimos a conocer la city a fondo en los días que quedaban. Me gustó todo, aunque destaco la cárcel de Alcatraz, el Golden Gate (sobre todo al amanecer, envuelto con la niebla que se forma en la bahía), las casas victorianas que salen en Cosas de Casa, el Chinatown, el puerto y su Pier 39...... y todo en general que era como estar en un rodaje donde no paraba de reconocer edificios y lugares que había visto en películas.

Una de las cosas que tenía previstas hacer era ir a Los Angeles en un Ford Mustang. Así que fuimos a un Rent a Car a por el Mustang y cuando el tipo me dijo el precio, se me cayeron los huevos al suelo y me tuve que conformar con un Daewo Lanos. Joder!!
Pero bueno, compré un mapa de carreteras y con V. nos fuimos a Los Angeles!! yujuuuuuu
Hollywood
Cogimos la autopista 101 que recorre toda la Costa oeste y empezamos a tirar millas al ritmo de Guns and Roses. Cuando adelantábamos a un camión sacaba el brazo por la ventanilla subiendo y bajando el puño y el camionero pegaba un bocinazo que nos dejaba sordos!! V. se moría de vergüenza por que eso solo lo hacen los niños jajajajja
Entramos en gasolineras que cuando entras suena una campana y en cafeterías de carretera donde está la típica camarera que te viene a servir con la cafetera.... La hostia!!
cerillas del Rainbow B&G
Lo primero que hicimos al llegar a LA fue buscar la montaña donde está el cartel de Hollywood. Y durante los tres días que estuvimos allí, visitamos Beverly Hills, Bel Air, Melrose, Hollywood boulevard, donde están todas las estrellas de los famosos, el teatro Kodak de los Oscars....los Studios Universal de cine..... y por la noche íbamos al Sunset Boulevard donde se encuentran lugares míticos del rock; Rainbow Bar & Grill, Whisky a Go-Go, Roxy, The Troubadour.... wow ahí empezaron sus andanzas grupos como Guns and roses, the Doors, Metallica, Aerosmith....  y se me ponía la piel de gallina al tomarme un bourbon con soda en cualquiera de estos sitios!!

Tres días super intensos que fueron de lo mejor del viaje y casi su punto y final. Ya de vuelta en SF seguimos comiendo hamburguesas y bebiendo budweisers  hasta que la saca de los dolares se vació.
Volví a casa con un billete de un dolar y unos cuantos centavos de recuerdo. Me había gastado TODO el dinero que tenía en ese momento pero mereció la pena. Un viaje inolvidable que no me importaría repetir. Pero eso si, sin el acontecimiento que me sigue poniendo la piel de gallina cada vez que lo veo y que ojalá no vuelva a repetirse nunca!
Y así fue mi primera American experience!!

jueves, 8 de septiembre de 2011

Verdad

"Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio" 


Julio Cortazar